¿Te acuerdas del festival de Burgos de 1975? Durante un par de días, los mejores grupos del panorama musical estatal se reunieron en esa ciudad por obra y gracia de José Luis Fernández de Córdoba. Es posible que el festival fuera un desastre comercial, que el sonido no funcionara, que las luces fueran una verdadera porquería, pero la sociedad de aquel año se estremeció cuando vieron reunidos tres o cuatro mil jóvenes como si de un Woodstock en miniatura se tratara.
Ahora, una treintena de años después, en Salamanca se realiza una exposición fotográfica sobre aquello y la prensa castellana se encarga de hacernos un recordatorio de aquellos días en un extenso artículo.
Te aconsejo que le eches un vistazo, seguro que te gustará.