Madrid, más concretamente Getafe, núcleo más importante del sur de la comunidad, Sábado, Centro Comercial, aglomeración y más aglomeración y agobio, agobio en el que acostumbramos a vivir y agobio aglomerante que siempre, año tras año, cita tras cita, acoge a Medina Azahara con muchísimo cariño y admiración, como ya ocurriese en la anterior visita siete meses atrás también en las fiestas de dicha localidad.
Es grato ver como Medina goza de tan buen recibimiento en esta zona de la comunidad madrileña y en dichas localidades, como ya ocurriese con Triana años atrás, la multitudinaria respuesta que generaban en núcleos como Móstoles o el madrileño barrio de Carabanchel, sin embargo esta vez si teníamos la excusa perfecta, los cordobeses se encuentra celebrando sus 30 años en la carretera y lo que es la promoción del lanzamiento de su último trabajo, ya en la recámara para salir al mercado en escasos días. Un diez a los promotores del evento por su eficaz gestión de masiva promoción del concierto, como consecuencia de ello me arriesgaría a decir que se colgó el cartel de “Sold Out” generando una tremenda hilera de seguidores a la entrada de la sala una hora y cuarto antes del comienzo del show, comienzo que se retrasó desde las 22h a las 22:25h para que diese tiempo a todos los fans a ocupar sus respectivos lugares.
Los cordobeses se entregaron al máximo, si en algo destaca Medina es en la identidad de su sonido, que no se pierde con el paso de los años y modas o cambio de formación, teclados fundamentales, melodías pegadizas y estribillos sinceros y lo más importante, una complicidad entre sus miembros que se agradece, incombustible trabajo siempre de ellos. Nos regalaron 2h y 20 minutos de concierto, algo más largo de las dos horas raspadas que suelen medir sus conciertos, lo cual se agradece, pero no es para menos, el ambiente generado se lo merecía, con un público entregadísimo por toda la sala, fieles seguidores venidos desde su Córdoba natal y Andalucía y un set list de lo más completo que Medina Azahara nunca montó y preparó en el local.
Hubo momentos claves que no podemos dejar de pasar por alto a lo largo del repertorio, señalar la fuerza con la que empiezan la colección de hits, una acertadísima intro continuada por “Favorita de un sultán” lo que genera que el personal entre en ambiente de golpe y no pare de corear tantos y tantos estribillos. Momento cumbre fue también cuando interpretaron su ya cometido homenaje a Triana con “Abre la puerta” “El lago” o “Una noche de amos desesperada” con la que la sala reventó al ser seguramente la más coreada de todas, debido seguramente a la cantidad de fieles trianeros que se encontraban en el lugar y al reconocimiento que hace el público en general con su recuerdo hacia estos tres mágicos del rock andaluz.
También quisiera señalar las acertadas improvisaciones que hizo la banda atendiendo algunas peticiones in situ de sus fans, fue cuando todos vibramos al oír después de la presentación del simpático Manuel Ibáñez “Navajas de Cartón” rescatado para la ocasión, y continuado la sorpresa que a todos nos dieron con la invitación que brindaron a todo un personaje fundamental en los comienzos de todo el movimiento del rock andaluz y productor del último trabajo discográfico de los Medina, que con mucho cariño se encargó de promocionar brevemente por los micrófonos, José Luís Garrido, fundador de dos bandas fundamentales como fueron Flamenco y Galaxia y gran trabajador en producciones y demás menesteres musicales, era el momento ideal para interpretar con él sobre las tablas “Al padre santo de Roma” como todos sabéis versión rescatada por los Medina de estos pioneros.
Numerar el sin fin de temas que sonaron me resulta imposible, porque fueron los mejores de su carrera Velocidad, Solos tú y yo, Palabras de libertad, El pozo de mi sed, Tierra de la libertad, A toda esa gente, Hijos del amor y de la guerra, Junto a Lucia, Córdoba… lo dicho, un montón, llegaron al final con un acertadísimo Paseando por la Mezquita y las clásicas Necesito respirar y Todo tiene su fin y nunca mejor dicho, presentación do los miembros de la banda que ya todos conocemos y todos a la calle para abrir la discoteca rapidito en esta Sala Old School de Getafe, lugar que ya es un referente de los conciertos de bandas que caen por Madrid.
No dejéis de presenciar, si existe la ocasión, algún concierto de los cordobeses si pasan por vuestra ciudad, están en un gran momento de forma y suenan realmente bien, y seguro que de cara al 2009 con nuevo disco bajo el brazo la gira será bastante completa por infinidad de nuestras capitales.

Pablo Selma, desde Hijos del Agobio.

Pensé primero en hacer un resumen pero luego pensé que no sería acertado cortar esta estupenda crónica de nuestro amigo Pablo desde Madrid. Gracias Vientos.

Si hasta ha encontrado un vídeo de esa noche…