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Si la música fuera un teatro, Gualberto no sería un primer actor, porque los primeros actores se pasan toda la obra en escena, mientras que Gualberto es actor de entrar y salir, de grandes filigranas y mutis extrañísimos.

Jordi Sierra, Disco Exprés, 12 de noviembre de 1976

Cuando leí este comienzo de artículo, no supe encuadrar a su autor como amigo o enemigo del músico. No fui capaz de entender la maldad o bondad de esa afirmación, porque la verdad es que Gualberto no ha sido precisamente un faro de la música en Andalucía, algo que permanece siempre ahí y que sirve de referencia a los demás. La visión que tengo yo desde mi punto de vista ajeno y lejano, es que Gualberto es como un potente flash: en un momento dado, casi sin esperártelo, te suelta un potentísimo destello que deja sin sentido de la orientación, con la vista nublada y perdida para un largo tiempo. Luego, permanece apagado, desaparecido, por otro periodo más o menos largo de tiempo, hasta que, con las baterías cargadas a tope, vuelve a parecer de improviso y te vuelve a sorprender.

Claro que pensándolo bien, esta forma de actuar tiene una explicación, porque… ¿Quién no sabe que hacer música no es fabricar discos? ¿No es verdad que el proceso creador es así? ¿No es incuestionable que el proceso creador necesita de un combustible? ¿Y que ese combustible de ideas no puede ser otro que las sensaciones y sentimientos recopiladas dentro de uno mismo? Y que para acumularlas, primero hay que vivir. Y para vivir, hace falta tiempo.

Evidentemente, esas sensaciones y sentimientos que un artista acumula en su interior, necesitan además más tiempo para asentarse y fundirse entre sí y generar ese combustible. Y eso seguramente es lo debe hacer Gualberto, porque cuando él deja ver la luz a una de sus obras, te aseguro que no pasará desapercibida para los que de verdad aman la música. Que la guardaremos como un auténtico tesoro porque tenemos la completa seguridad que pasará a formar parte de los archivos intangibles de la cultura popular de esta época.

Así que después de meditar en todo esto, me decidí por investigar un poco por la red y contártelo aquí después. Y tomarlo como excusa para traerte mis impresiones de la persona que es un capítulo fundamental de la música andaluza que está a caballo de los dos últimos siglos, que es el tiempo que nos ha tocado vivir.

El que vayan divididos en capítulos se debe a que no quiero ponerme muy pesado. Creo que en pequeñas dosis, te lo haré más ameno. Espero que disfrutes leyendo estos artículos tanto como yo escribiéndolos.

Smash “Look at the rainbow” y “Soneto” (Teatro Lope de Vega)

La primera referencia musical que he encontrado de Gualberto lleva por nombre Los Jóvenes Excéntricos. Fue el parvulario. A su lado, Curro el Barbero como guitarra solista, Enrique Cruz, guitarra rítmica, Alejandro Rubio, bajo, y Gualberto ¡a la batería!.

Solamente tocábamos canciones instrumentales casi todas de los “Shadows”. Después entró Silvio y yo me convertí en el cantante y montamos “La Bamba” pero no llegamos a actuar.

Gualberto, 2009

Otra cosa fueron ya Los Murciélagos. Silvio (a la batería) repite. Mane (bajo y voz), Gualberto (guitarra), Juanma Tenorio (guitarra) y Julia Navarro (batería) completan la banda. En Torremolinos tocaron todo el verano solo tres de ellos: Gualberto, Silvio y Mane. Pero su mejor gira fue la que hicieron en un crucero por el Mediterráneo. Cuando les oyeron tocar su rock, los invitaron a continuar el viaje gratis, siempre y cuando guardaran los instrumentos en sus fundas. Afortunadamente, no siempre les fue de la misma manera.

En el crucero el problema era que los pasajeros eran gente bastante mayor y querían pasodobles y ese tipo de música y claro como había otro salón se iban allí con la orquesta, y nosotros tocábamos para nosotros mismos y los pocos jóvenes que habían. Los Murciélagos tocábamos Rollings, Beatles, Hollies, Yarbirds, Animals, y las primeras canciones de Pink Floid, y un tema que era nuestro ya en la época de Torremolinos.

Gualberto, 2009

Los Murciélagos, continuaron actuando aquí y allá hasta que Gualberto tuvo que hacer la Mili. El grupo se disolvió y Silvio y Mane formaron después los Gong.

Gong – Love My Baby – Dom Gonzalo, Sevilla, 1968.

Durante una época, Gualberto se implica con los Nuevos Tiempos de Jesús de la Rosa. Además de Jesús, que era la voz, y Gualberto, el grupo lo formaban Lorenzo (batería), Manolo Rosa (bajo) y Marineli (teclados). Antes que Marineli estuvo un teclista, Pablo, que se fue a tocar a Miami y le dejó la puerta abierta.

El único disco de este grupo que llegó a cuajar, un sencillo con dos temas, salió a la calle sin el nombre de Gualberto en los créditos.

Tocábamos principalmente canciones de los Doors que a Jesús se le daban muy bien. Yo cantaba canciones de Beatles y Cream. Y Manolo Rosa cantaba una de Sam and David. También cantaba Jesús “Con tu blanca palidez” y ya empezaba a tocar el órgano de Marineli con un dedo.!! Penuria total!! Ensayábamos en una casa en obras que no tenía ni puerta. Yo tocaba con una Fender prestada. Y lo único que comíamos durante el ensayo era un trozo de pan que comprábamos en una panadería, que normalmente nos lo íbamos comiendo de vuelta en el autobús.

Gualberto, entrevista de Raúl “Sedeort” y Juan Mellado, La Caja de Música, 2006

Fueron los tiempos del parque del Príncipe, los ensayos casi al aire libre. Un tiempo relativamente corto dado que cada cual remontó el vuelo adonde el viento y sus ganas los llevaron. Jesús de la Rosa a Triana, Manolo Rosa a Flamenco y Gualberto a Smash.

La época del Parque de los Príncipes empieza con los Murciélagos y termina con Smash. El Parque de los Príncipes era un descampado al lado del Tardón (Triana) allí al lado vivíamos casi todos, Mane, Silvio, Antonio y yo. Por eso este territorio era de los Murciélagos y de Smash. El de los Nuevos Tiempos, era la Macarena. Y como Jesús y yo salíamos de vez en cuando con dos chicas que eran amigas a veces Jesús venía al D. Gonzalo. pero los demás creo que no.

Gualberto, 2009


Nuevos Tiempos – Cansado me encontré

Y por la vida de Gualberto se cruza el club Don Gonzalo y Gonzalo Garciapelayo, promotor, manager y dueño de la sala sevillana…

Continuará…