¿Que tienen en común Jim Morrison, Janis Joplin, Jimi Hendrix y Jesús de la Rosa?

Pues además de que sus nombres empiezan por J, que los cuatro han pasado a ser mártires del rock. O por lo menos, eso es lo que dice Jesús Granero en su artículo.

Aunque yo considero que ese término es demasiado fuerte para ser aplicado en estos casos.

Para tener la categoría de mártir habría que dar conscientemente la vida por una causa y no creo que ninguno de los enumerados en él, quisieran hacerlo de forma voluntaria.

Yo, mas bien, los llamaría víctimas del rock. Aunque estaría de acuerdo en reconocer que algunos jugaron con el fuego más de la cuenta, mientras que a otros los cogió las llamas de improviso. Y algunos no necesitaron ni fuego, se fueron ellos solos. Pero… cada cual tenemos nuestro camino trazado.