Si miramos atrás, echando una hojeada a la historia reciente del Rock Andaluz, a lo más lejos que llego por el momento es a los tiempos del Undegroung, principalmente en Sevilla. Son lo años 60.

En aquellos días de pelos largos y pantalones anchos nació algo que con el paso del tiempo daría origen a un movimiento musical que terminó llamándose Rock Andaluz pero que en sus venas se movieron y se mueven aun más sangres que las que se ven a simple vista. Y no es por que lo diga yo, naturalmente. Ya lo dijo Julio Matito en su día:

No se trata de hacer “flamenco-pop” ni “blues aflamencado”, sino de corromperse por derecho” y “uno solo puede corromperse por el palo de la belleza”.

MANIFIESTO DE LO BORDE

Cosmogonía de la estética de lo borde:

  • Hombres de las praderas (Dylan, Hendrix, Jagger…)
  • Hombres de las montañas (Manson, Hitler…)
  • Hombres de las cuevas lúgubres (funcionarios)
  • Hombres de las cuevas suntuosas (presidentes de consejos de administración, grandes mercaderes)

– Los hombres de las praderas son los únicos que están en el rollo y que han salido del huevo. Sus carnets de identidad son sus caritas.

– Los hombres de las montañas se enrollan por el palo de la violencia y la marcha física.

– Los hombres de las cuevas lúgubres se enrollan por el palo del dogma y te suelen dar la vara chunga.

– Los hombres de las cuevas suntuosas se enrollan por el palo del dinero y del roneo.

– No se puede hacer música en las cuevas del infortunio; hay que abrirse hacia las praderas.

– Las relaciones hombre de las praderas-mercader de las cuevas suntuosas son siempre de sado-masoquismo.

– Sólo se puede vivir tortilleando.

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I. No se trata de hacer “flamenco-pop” ni “blues aflamencado”, sino de corromperse por derecho.

II. Sólo puede uno corromperse por el palo de la belleza.

III. Imagínate a Bob Dylan en un cuarto, con una botella de Tío Pepe, Diego el del Gastor, a la guitarra, y la Fernanda y la Bernarda de Utrera haciendo el compás, y dile:

Canta ahora tus canciones.

¿Qué le entraría a Dylan por ese cuerpecito? Pues lo mismo que a Manuel [Molina] cuando empieza a cantar por bulerías con sonido eléctrico:

Aunque digan lo contrario,
yo sé bien que esto es la guerra,
puñalaítas de muerte
me darían si pudieran.